jueves, 16 de diciembre de 2010

Algo sobre el Yom Kippur y la purificación

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Yom Kippur


En Rosh Hashaná fuimos sentenciados de acuerdo a nuestras acciones para bien o para mal, y tres libros fueron abiertos:

Uno para los absolutamente justos (Tzadikim), quienes inmediatamente fueron inscriptos y sellados para toda la vida.

Otro para los pecadores absolutos, quienes inmediatamente fueron inscriptos y destinados a la muerte.

Y otro para el promedio de las personas, donde ha sido suspendida nuestra inscripción hasta el día de Yom Kippur, para ver si tenemos el mérito de que se nos inscriba en el libro de la Vida.

Tenemos que ser conscientes que no hemos alcanzado a purificarnos completamente durante el mes de Elul, como tampoco durante Rosh Hashaná, por esa razón recibimos el “tremendo regalo” del día de Yom Kippur, pues ese día nos fue dado para que el Creador, que ama a Sus hijos ilimitadamente, nos ayude a completar nuestra tarea de LIMPIEZA y PURIFICACIÓN.

Debemos entender que la esencia de Yom Kippur es la PURIFICACIÓN y tenemos que aprovechar la tremenda Luz que está disponible durante ese día.

Levítico 16:29 “Esto es una ley eterna para ustedes: El 10º día del 7º mes (o sea el 10 de Tishrei, que es Yom Kippur) deberán ayunar y no deberán realizar tarea alguna (y tampoco podrán vestir calzado de cuero, ni perfumarse, ni lavarse ni mantener relaciones conyugales) tanto el nativo como el prosélito que mora con ustedes.”

Levítico 16:30 “Pues en este día todas sus transgresiones serán expiadas, de modo que ustedes queden puros. Así, ustedes quedarán puros ante Hashem.”

Deducimos de estos versículos que Yom Kipur limpia y trae expiación.

Está escrito:

“Rabí Akiva dijo: ‘Digno de alabanza es Israel, ante quién estás purificado ¿Quién te purifica? Tu Padre en el Cielo lo hace, como está escrito: “Y arrojaré sobre ti aguas de purificación y serás purificado,”’

‘“El mikve (‘baño ritual’) de Israel es Hashem.” El mikve purifica lo impuro, pero Hashem purifica a Israel.’”

Este es el secreto de Yom Kipur:

Es el día en que somos purificados por el hecho de que abandonamos y nos despojamos de este mundo, sumergiéndonos completamente en Hashem con nuestras mentes, sentidos y cuerpos, pues, tal como ocurre en el mikve (baño ritual):

Si un solo cabello no llega a estar debajo del agua del mikve, una persona no se purifica.

Yom Kipur, es el día en que nos limpiamos a nosotros mismos de la suciedad del deseo, estemos felices porque estamos limpiando nuestros cuerpos de modo que el Creador pueda arrojar su Luz sobre nosotros durante todo el año que vendrá.

El ayuno es una herramienta espiritual que utilizamos para crear una separación del mundo físico, no con un propósito de auto-castigo, sino para prepararnos para recibir la Luz que está disponible para nosotros sólo durante ese día, por lo tanto, mientras que en ese día renunciamos temporalmente a ciertos placeres, obtenemos mucho más de lo que jamás podremos imaginar:

El Creador nos da una oportunidad de anular cualquiera y todos los juicios que nuestras acciones negativas han traído sobre nosotros.

La Torá nos dice que en este día – Yom Kipur – todo el mundo es absuelto de todos los juicios, sin importar su causa o severidad.

Al observar y participar en las oraciones y rituales de Yom Kipur – esto es, conectándonos concientemente con Biná – nos sumergimos dentro de una energía espiritual supremamente poderosa.

Mientras estamos en el marco de la festividad, las fuerzas negativas no tienen poder sobre nosotros y podemos acumular toda la abundancia, salud, amor – cada aspecto de plenitud que necesitamos.

Biná nos protege, así como el líquido amniótico protege al bebé por nacer en el útero de la madre. Al estar completamente limpios y libres de negatividad podemos usar Yom Kipur para recargar completamente nuestra nueva vida.

Durante la celebración de Yom Kipur elevamos nuestra conciencia hacia la gozosa oportunidad de esta festividad. No es un triste período de “expiación”, durante el cual estamos mirando el reloj para saber cuanto tiempo falta, sino que estamos agradecidos por la festividad y atesoramos el tiempo que compartimos dentro de ella.

Apreciamos y respetamos este gran regalo del Creador.

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2 comentarios:

Jorge Luis dijo...

un placerr pasa por tu estacio
un brazo

Anna dijo...

Amado hermano Alhamí:

primeramente Todáh Rabá (Muchas Gracias!) por hacerme saber que me tienes presente y por expresarme siempre tu cariño ya sabes que es mutuo.

Muy bueno el escrito sobre Yom HaKipurim, es un día muy esperado por mí y muchos hermanitos en la Fe (entiéndase FE y no religión) ya que es el día en que se abren las puertas de los cielos para escuchar las plegarias de aquellos que realmente nos arrepentimos por las cosas que no fueron hechas con amor y buena intención, pero sobre todo porque es un día que va mas allá de lo físico como bien explicado esta aquí en tu diario, el Transito hacia la Luz.

Mi mayor anhelo como ser humano es llegar a ser una persona TZadik (justa) y apartada para Yahweh nuestro Elohim y cada día es un día de aprendizaje, como en cada caso particular cada uno tendrá su anhelo personal verdad? en el mío no es nada material.

Esto lo comentaba porque es el camino que yo elegí el de estudiar la palabra Sagrada de Nuestro Abba (Padre) y seguirla atentamente sin caer en extremismos ni filosofías de hombres, sino mas bien buscar la sabiduría de lo Alto a través de la humildad, la oración constante, la FE y el amor. Claro que erraré muchas veces...pero seguiré intentando.

Bueno hermano amado como siempre te digo espero que estés en Shalom y que el Amor de Yah more en tu hogar.

te envío muchos abrazos.

Anna B